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AL CLIENTE DE EXÓTICOS ¿QUÉ LE FALTA?
Del día que me recibí fui atendiendo indistintamente roedores, aves, reptiles, perros y gatos.
Lo que enseñaban en la facultad sobre "exóticos" era únicamente para producción.
En perros y gatos había y hay mucho en evolución, mientras que de lo demás casi nada.
Peso que tenía iba a parar a libros extranjeros, los únicos que tenían algo sobre estas especies como mascotas. Aunque los medicamentos, equipos y tratamientos que indicaban era casi imposible hallarlos o ponerlos en práctica acá. Uno iba adaptando todo. La cosa no iba mal, pero faltaba algo. ¿Qué era?
Cuando David Villalón, nuestro actual encargado de tienda y marketing me propuso crear "Y Borges tenía un gato" y en nuestra presentación indicamos que atendíamos tortugas, conejos, y aves, comenzaron a venir más y más pacientes de estas especies.
Asimilados los años de experiencia profesional, años de cirugías y tratamientos hechos, me permito opinar qué faltaba, pues justamente eso se transformó en lo que nos propusimos: PRACTICAR LA MEDICINA DE EXÓTICOS A LA MISMA ALTURA QUE LA DE PERRO O GATO.
Que la internación, cirugía, análisis de sangre o radiografía de un cobayo, un loro o una iguana no difiera en capacidad ni calidad de la que se ofrece para un perro o gato.
Ese es el punto de partida para empezar a especializarse, según los parámetros mundiales.
Sólo en el exterior se dan títulos VÁLIDOS de especialista, tras pasar un par de años en hospitales donde, por ejemplo, sólo se atienden aves, o reptiles o roedores y cada practicante atiende unos 15 pacientes por día a los que se les hace todo, como a una persona, sin traba económica alguna, siempre guiados por monstruos del saber en cada área, aquellos que escriben los libros de donde aprendemos todos; en Argentina no existe esa estructura.
Así que venimos a este punto por dos motivos, brindar una atención médica a la altura de los principales animales de compañía (para el mercado veterinario argentino) y porque descubrimos que atender a estas especies, y al perfil de cliente que suele traerlas, nos produce un placer enorme, una renovada motivación por una medicina que NO SE PARECE EN NADA a la de las otras especies, exige un cuidado y sensibilidad máximos, y permite compartir con los responsables de estas criaturas la fascinación del proceso de cura, la posibilidad de educar en algo muy desatendido en nuestro medio y la experiencia antes dicha de un cuidado y sensibilidad inéditos aun en los casos menos felices.
AGRADECIMIENTOS ESPECIALES
A DOLORES LOLA VELASCO VIDAL, (la EVA de Demian de Hermann Hesse) de Madrid, España. Hizo más que apoyarnos aun económicamente, casi sin conocernos. Yo no sería el mismo y esto posiblemente no estaría sin su participación. No creo en milagros pero ella es lo más parecido a uno.
A TOMAS GUERRERO, de Zürich, Suiza. Doctor en Medicina Veterinaria, Cirujano Diplomado, ortopedista veterinario internacional. Tuve la fortuna del destino de compartir con él aulas y exámenes en la facultad de La Plata.
Alentó en los momentos más agudos y me mostró por donde pasa el verdadero camino de la excelencia profesional hoy por hoy.
Me emocionó que tras largos años se haya acordado de mí, así como ver lo que consiguió partiéndose el lomo trabajando, sólo así se podía llegar más que lejos. Es el ejemplo inspirador del calibre profesional que algún día querría tener y, sin ánimo de alardear, lo considero mi hermano.
A DON EMILIO
Tenía 23 años y me faltaba dar los últimos 2 finales esa semana, por la ventana vi a un jubilado cargando una carretilla con ramas, como changa para el jardinero de la casa de la esquina; así podría darme el dinero para viajar a La Plata. No sé si alguna vez podré olvidar ese gesto que se hundió como un mazazo en mi corazón, sí puedo decir que siempre estuvo apoyándome y aun hoy la sigue peleando. Mi papá llegó en el vientre de la abuela desde su Eurasia natal, donde hasta las letras eran distintas, fue de los inmigrantes que tuvieron la educación de sus hijos como una obsesión. De la nada, siempre fue remar y crear a contra corriente, luchó sin parar hasta que tomé el diploma de médico en mis manos y sigue ayudando hasta hoy.
No hay derecho a rendirse tras ver su gesta.
A LA PITUFINA SILVIA VARCHETTA
Llegué aquí con enorme ayuda de mujer, como todos los hombres. Silvia no sólo ayudó en el estrés económico sino que asistió en las cirugías serias, ayudó a contener desde clientes angustiados hasta pacientes graves. Es un desafío ser digno a tanto corazón ofrecido, tanta fragilidad y entrega, tanta dulzura y heroica esperanza de mi amada compañera de claros ojos húmedos.
Debo decir que todos los nombrados aquí forman en sí un equipo que dio apoyó decisivo a David y a mí en este proyecto. Y no podemos estar sin reconocerlo. Hoy por hoy no se puede trabajar si no es en equipo.
RECONOCIMIENTOS GENERALES:
Nadie se forma solo, menos en medicina, hubo colegas que me precedieron en este sendero y me enseñaron mucho.
Las Dras. ADRIANA MOIRON y VIVIANA CHACRA, el personal de IMADA y SAA, el foro del International Veterinary Acupuncture Society con una pléyade de profesionales asombrosa, me iniciaron, me estimulan y me capacitan en el camino de esta rama tan apasionante de la neuro-inmuno-endocrinología que es la ACUPUNTURA.
El Dr. JUÁN TROIANO, verdadero maestro de la medicina veterinaria de reptiles en Argentina. Muy inspirador y práctico, desearía poder trabajar más seguido con él. |